En esta ocasión les escribo para hablar de un tema que ha llegado a mi mente en los últimos dias. Me queda muy claro que por años se ha estudiado el fenómeno de la mujer. Así es, he llamado fenómeno y seguramente seré criticado severamente por mis más radicales lectoras. Dicho fenómeno carece de explicación tanto para hombre como mujeres por razones psicológicas y, me atrevo a recalcar, cuestiones relativas al orden social. Como nos hes imposible, nuevamente a hombres y mujeres, conocer más allá del las semejanzas entonces tratamos de llevar el aspecto ambiguo y misterioso, que guarda la mujer en su femeneidad, al ámbito de lo sagrado y de lo absurdo.
En cuando a lo sagrado, no me queda más que evidenciar que también tiene su parte absurda. Dado que, en general, está demasiado idealizada o, bien, detrás de dicha idealización se esconde una devaluación. Se puede volver tan sagrada en lo absurdo que todas son unas putas menos mi mamá y mi hermana. Por otro lado, lo meramente absurdo, la concepción de la mujer se traspola al lenguaje masculino. Se vuelve tan incomprensible que la "traducimos" a significados que podamos entender, sea futbol, autos, política, guerras o psiconálisis.
¿Qué es la mujer? ¿Es acaso un objeto para el hombre? ¿Acaso una traducción que hacemos de un ser humano al que no comprendemos? En lo que a mi respecta, no me queda la mayor duda de que es tanto un objeto como una traducción. Traducimos el ligue como alguna hazaña heróica o deportiva, comparamos el estátus de una mujer con el de un auto o, por medio de un lenguaje confuso y tendencioso, la llamamos La mujer (tachado el artículo). Por otro lado, también la objetivizamos, dada nuestra incapacidad histórica de humanizarla -al hacerla sagrada o profana- entonces nuestra relación con ellas tiende a ser distante y terminamos amando, en el mejor de los casos, un reflejo de nuestra concepción sobre lo que debe ser una mujer -basado en una estructura social incapaz de explicar que es eso que llamamos mujer-. En realidad, ¿que amamos? ¿a nuestra mujer o un objeto sagrado?
Atentamente,
Gustavo A. León
Dirección General
1 comentario:
Seria interesante que ademas de actuar segun cuestuionessociales predeterminadas se pueda ver a la mujer como un objeto del cual redimirse podamos verla como una persona que siente y piensa para poder dejar de idealizarla y aceptarla con todas sus virtudes e imperfecciones.
Muy buena reflexion hacia el final, me gusto mucho.
Vane
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